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Próximamente dará comienzo la nueva promoción para la instrucción de profesores de Yoga que promueve la APYM, como siempre, priorizando una formación de calidad acorde con la esencia del Yoga por encima de cualquier otra cosa. No debemos olvidar lo importante que es tener una buena formación y base suficiente en el área pedagógica para dirigir una clase. Este artículo tiene la intención de dar algunas pautas sobre la enseñanza, motivación y excelencia.

Antes de nada, ¿qué es la enseñanza? Desde nuestro punto de vista, se refiere a la transmisión de conocimientos, valores e ideas entre las personas. Y una buena enseñanza es aquella que fomenta el desarrollo personal, así como la autonomía de pensamiento y acción.

PRIORIZAR LA PASIÓN Y EXCELENCIA POR ENCIMA DE LA PERFECCIÓN

Desde el punto de vista cognitivo, el docente pone a disposición del alumno su conocimiento y a través de la interacción, despierta el compromiso para el aprendizaje y la búsqueda del saber, propiciando el deseo de conocimiento al alumno mediante la pasión.

Enseñar desde la excelencia es el reto que deberías asumir como docente. Es un ejercicio de generosidad porque se centra en lo que puedes dar y no en lo que te gustaría poseer o recibir.

La enseñanza está llena de matices. Debemos entender que nuestra enseñanza va dirigida a personas muy diferentes por su entorno, su educación anterior, incluso por sus metas.

ES IMPORTANTE ENSEÑAR CON EL EJEMPLO

Es la mejor manera de comunicar algo. Que los alumnos sientan que no es sólo lo que oyen, si no que la enseñanza llega a través del ejemplo vivo de quien lo comunica.

Es recomendable mostrar primero lo que se quiere enseñar para que quede más claro.  Los cuentos también son estupendos vehículos de enseñanza.

EL PROFESOR NO ES PERFECTO

Aunque se proponga hacerlo bien y no cometer fallos…. Es importante comunicar que uno también ha tenido errores o todavía los tiene y los acepta para tratar de mejorar a cada momento.

LA INTUICIÓN ES EL LENGUAJE DEL ALMA

Está bien aprender, prepararse, tener experiencia, pero algo que normalmente no se puede explicar muy bien es dejar que algo se de en tí, abrirte a algo superior-o que no se sabe definir- y permitirte ser un canal de transmisión.

Al preparar todo aquello que quieres expresar, que quieres transmitir, te vas a dar cuenta de detalles que antes estaban ocultos. Es como alumbrar lo que antes estaba en tinieblas o no habías visto, no te habías dado cuenta.

Curiosamente, cuanto más se enseña, cuanto más te dedicas a la enseñanza, más te pones a prueba y más aprendes de contrastar lo que tú creías que sabías. La experiencia nos da confianza y eso se comunica se nota y se siente; es importante haber experimentado lo que se quiere enseñar. Abrirse a la experiencia es importante, es estar expectante a todo lo nuevo y a todo lo que ya forma parte de nuestra vida, porque a veces esconde algo que todavía no hemos descubierto.

No dejar de aprender tiene que ser una de las ideas que mantenga el enseñarte. Seguir aprendiendo de todo y de todos. Es algo que nos mantiene alerta, vivos, expectantes, despiertos, ilusionados, comunicativos y en igualdad de condiciones con los que aprender. Es algo que trasciende y llega a los alumnos.

LA VOCACIÓN

Enseñar para dar salida a todo lo que se sabe y transmitir conocimientos sin ocultar, sin escatimar. Dar aquello que se tiene y compartirlo con respecto humildad y alegría.

EL CONOCIMIENTO

El continuo aprendizaje y formación son muy importantes.  Se debe aspirar a conocer cada vez más porque el conocimiento más escurridizo es el de uno mismo; esa debería ser la meta última: la meditación como conocimiento de uno mismo y de los demás, porque en esencia todos somos iguales. 

Artículo publicado en Verdemente de la APYM- Asociación nacional de profesores de Yoga para la Escuela de formación de profesores de Yoga.

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