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Cuando estoy agotada, me suelo preguntar qué hay en mi vida, en mi círculo o en mí misma que me está quitando la energía.

No voy a entrar en entidades externas que pueden estar agotando la energía de tu sistema energético, sino de aquellos eventos que quedaron pendientes en tu psique, de aquellas personas con las que aún no has cortado el vínculo energético o simplemente aquellas actitudes que te debilitan.

Me he estado observando durante mucho tiempo, y estos son los 10 de los ladrones de energía que he encontrado en mí misma.

Espero que te sirvan de espejo.

1. La casa o el espacio que habitas desordenado. No hay nada más que te quite la energía que el desorden pero sobre todo la desorganización.

También, aquellas cosas que hay en tu hogar que no te aportan bienestar y alegría.

 

Tira, ordena y organiza aquellas cosas del pasado que ya no te sirven. Lo único que te impiden es seguir adelante.

2. Arrastrar cosas pendientes en el tema de salud: “ya iré al dentista” “ya me miraré esta alergia” “ya iré a la dietista”.

Si no vas a ir, desecha de tu agenda mental estas expectativas. Sé realista contigo mism@.

Y si finalmente decides ir, apúntatelo en la agenda y olvida el asunto hasta que llegue el momento de tu cita médica.

3. Dejar el descanso para más tarde. Esto lo hacía yo, y el cuerpo y la mente me pasaron factura. Mi energía se agotaba rápidamente y no podía atender adecuadamente a los demás por mi cansancio.

Ahora me tomo descansos cada 3-4 horas.

4. Rodearte o permitir que entren en tu vida personas que se quejan constantemente y no hacen nada para salir de la situación en la que se encuentran, personas que enjuician constantemente y no se ven a ellas mismas, personas donde el yo abunda y el tú escasea…

Si alguien busca un cubo de basura, procura no ser tú.

5. Acepta lo que no puedes cambiar. El pelearte con la vida y con los demás te desgasta a todos los niveles. Suelta aquello de lo que no tienes control, ya que el resistirte hará que te tenses y retengas el flujo energético vital de tu cuerpo.

6. Contacta con tu poder personal. Deja de tolerar situaciones o personas tóxicas. Toma una decisión para salir de ahí. La que sea.

Cuando te mantienes pasiv@, retienes la energía del primer chakra y luego explotas por otro lado.

Cuando tomas la acción necesaria, restableces el flujo energético y te sientes más liberad@.

7. Deudas económicas, tanto si debes como si te deben dinero. Esto también se traduce en una deuda mental y no te dejará descansar, porque la mente necesita cerrar ciclos para pasar a otra cosa.

Por lo que procura pagar tus deudas a tiempo y cobra a quien te debe. Si esto es imposible, déjalo marchar para tú mism@ descansar en paz.

8. Deudas emocionales: palabras no dichas, duelos no resueltos, cuando no me pude despedir de alguien, cuando se me quedó pendiente decir Te quiero...

Libérate de la carga emocional que implica no dejar atrás el pasado. No hay más que libere, que dejar ir todas aquellas palabras que no hemos podido decir antes.

Perdona, pero sobre todo, perdónate a ti mism@ por no haber sabido hacerlo mejor.

9. Elimina de tu vida aquellas cosas que no te hacen feliz. Sí, así de radical. Las cosas que no te hacen feliz y les dedicas tiempo, te merman la energía.

Goza de aquellas con las que sí disfrutas. Verás cómo te sientes más enérgico y content@.

Como alternativa, puedes delegar aquellas con las que no acabas de estar a gusto.

10. Cumple tus promesas. La forma más fácil de evitar el no cumplimiento de algo, es decir NO desde el principio. Si ya has hecho la promesa, puedes ofrecer alternativas o negociar.

El no cumplimiento de una promesa, nos mantiene energéticamente pendientes de eso que no se terminó, con lo cual una parte de esa energía está todavía con aquello sin acabar.

*Inspirado en el Dalai Lama.

Sandra Gamero.

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